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¿En qué te puedo ayudar? En recorrer un camino mediante el cual lograrás maternar sin culpas, a tu ritmo y con tu impronta. Interesante, ¿no? ¡Es posible!

Al día de hoy podemos trabajar juntas de dos formas que tienen algunos puntos en común y algunas particularidades. 

En ambas modalidades crearemos juntas un espacio donde poner en palabras lo que asusta, estresa y angustia del gestar, del maternar y ahijar para encauzar las fuerzas y ponerlas a disposición de lo que toque atravesar.

Este camino puede ser 1 a 1, en los Procesos psicoterapéuticos o puede ser colectivo – con la dupla de crianza – en las Consultorías. 

Cada espacio genera beneficios específicos. 

Procesos Psicoterapéuticos

Los procesos psicoterapéuticos propician volver a reconectar con la mujer que sos hoy. Permiten reconocer y revalorizar el camino que has recorrido, las decisiones que has tomado. Te permite develar aquellas matrices de comportamiento, aquellos patrones que encauzan tu accionar en el día a día, para poder tomar contacto con aquello que te hace ruido, con los gatillos que te hacen explotar al momento de maternar. Una vez que tomes contacto con aquello que no te gusta, que te estresa, te angustia, te pone ansiosa, vamos a poder ir develando el porqué. Dónde radica el gatillo y a la luz de esas revelaciones vas a ir tomando las riendas de tu camino, de tu proceso. Reconfigurando tu forma de habitar el rol de madre, de mujer, de pareja, de amiga, de hija entre otros muchos roles y espacios que habitamos. 

Te propongo tres espacios de proceso psicoterapéutico pensando en los diferentes momentos que podés estar atravesando:

  • Proceso psicoterapéutico para mujeres
  • Proceso psicoterapéutico para mujeres gestantes
  • Proceso psicoterapéutico para mujeres madres

Consultorías

En las Consultorías va a suceder algo similar, la palabra va a permitir encontrar el camino hacia reconfigurar determinadas situaciones que se están vivenciando como desbordantes. ya sea un momento puntual en el desarrollo evolutivo de nuestros hijos e hijas como un evento que se precipita en la vida cotidiana. 

Te propongo 4 categorías de consultoría, cada una de ellas pone el foco en diferentes nudos a desanudar juntas:

Consultoría en Diagnóstico Perinatal Adverso:

Está diseñada para mujeres o duplas de crianza que durante el tiempo de gestación o luego del nacimiento del bebé, se cruzan con un Diagnóstico perinatal adverso, es decir, con una sospecha confirmada o a confirmar de que algún aspecto del desarrollo del bebé se aleja de los parámetros de lo esperable. Este tipo de noticia, por lo general, desestabiliza en varios niveles, tant a la mujer como a la dupla de crianza. Desde la Consultoría damos orden, le damos lugar a las dudas, a la angustia, a los miedos, para poder visualizar las herramientas que se tienen y cuales son necesarias adquirir para afrontar de la mejor manera posible la situación que se presenta. 

Consultoría en Maternidad:

El proceso de devenir madre es complejo, arduo y muy movilizador. Muchas veces está romantizado y las expectativas sobre cómo se habitará ese rol no coinciden con el sentir de muchas mujeres. En la consultoría generamos un espacio seguro donde poder poner en palabras lo que atraviesa del maternar, para lograr enfocarse en aquello que hace ruido y que no resuena con la mujer que eres ni con la madre que te gustaría ser para tus hijos e hijas. 

Se pondrá foco en visualizar los mayores desafíos en el desarrollo de este nuevo rol para lograr crear una forma de maternar en sintonía contigo misma. 

Consultoría en Crianza:

El desarrollo de nuestros hijos no siempre es lineal como nos imaginábamos antes de convertirnos en madres y padres. El tránsito entre hitos del desarrollo puede ser demandante, frustrante y angustiante. Frente a estos nudos que se develan, pondremos énfasis en respetar y escuchar los tiempos del procesos, sin que se fuercen los tiempos de nuestros hijas e hijos a ir al tiempo de nuestro parecer. Iremos encontrando estrategias que permitan vivenciar estas transiciones de la mejor manera posible, haciendo énfasis en acompañar al ritmo de ellos cada una de las etapas. Siendo respetuosos con nuestras hijas e hijos pero también con nosotras mismas. 

Consultoría en Crisis:

Hay ciertas situaciones que se presentan e interrumpen la armonía en la que se estaba. Se suscitan y ponen de cabeza la forma en que nos movíamos en el entorno conocido. Las muertes de seres queridos y cercanos, las mudanzas, la llegada de nuevos integrantes a la familia, los cambios de centros educativos, de barrio, de ciudad  o de país, los cambios en el ámbito  laboral de los cuidadores principales, las separaciones y divorcios, entre otras tantas, son situaciones que hacen tambalear la balanza del equilibrio al criar. Cuando algunas de estas situaciones se presentan de forma intempestiva, las consultarías resultan un lugar seguro donde re armarse, donde re programar la forma en que nos movemos, para poder afrontar con herramientas propias y con herramientas que se adquieren los escenario que se crean.